domingo, 1 de noviembre de 2015

Capítulo XVII: La maldición de la inmortalidad

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Capítulo XVII: La maldición de la inmortalidad

...Me siento como una maldición para todos mis amigos y el simple vivir me pesa en el alma.
Prologo
Mi nombre es Jessica y estoy maldita. Hace tiempo que ando huyendo de ciudad en ciudad y de país en país buscando una solución a este mal. Mi maldición es que no puedo morir. Básicamente soy como todas las demás un chica corriente que come, bebe, menstrua a su tiempo y se enamora con facilidad. Pero sin embargo esta maldición me lo ha arrebatado todo. Mis únicas amigas son la soledad y la oscuridad. Ahora cuento con 29 aunque en unas horas cumpliré treinta. Me siento tan sola, que pagaría por poder abrazar a alguien aunque sea por un momento. Pero sola debo de seguir hasta que encuentre una cura para esta maldición.

Todo comienza el primero de abril del año 2014 cuando contaba con tan solo 5 años de edad. De pronto, como era muy curiosa, salí a escondidas de mis padres y fui a visitar aquel callejón que se encontraba a tres cuadras de mi casa. Aunque no tenía permitido salir sola, eso no me importo y como cualquier niño de mi edad, simplemente mi instinto obedecí y allí me dirigí.

Tenía miedo, pero la curiosidad de conocer aquel oscuro callejón me pudo. Una vez dentro estaba muerta de miedo ya que el lugar apestaba a cebolla y a rata muerta. Había botellas de whisky vacías y algunos trozos huesos de pollo o algún tipo de ave parecido. Cuando mire hacia atrás supe que no había camino de retorno y ya no podía volver atrás. Al llegar al final me encontré con algo muy espeluznante, un anciano con un perro labrador que parecía cuidar de él o algo parecido. El perro me miró y parecía que me conocía y de una vez comenzó a lamerme. La verdad fue que me gustó mucho.

Después de esto al anciano se le iluminó el rostro y acercándose a mí e imponiendo sus manos en mi cabeza, pronunció sobre mí unas extrañas palabras. Luego abriendo un agujero en la pared de madera, me hizo salir de prisa. Luego de eso escuché un disparo. Pero estaba tan asustada que simplemente salí corriendo.

Cuando llegue a casa mis padres dormían aún y como tenía mucho miedo y además no quería ser castigada, simplemente no conté nada de lo que había pasado. Pero ya mi suerte estaba echada y sin darme cuenta ya me había metido en un juego del que jamás se sale con vida.

Solo han pasado cinco minutos y mira lo que he escrito y espero terminar para la media noche. Me siento sin vida ya que toda la gente cercana a mi está condenada a muerte, me siento como una maldición para todos mis amigos y el simple vivir me pesa en el alma. Es como si esta inmortalidad fuera una maldición.

Así pasaron diez años y ya estaba en la secundaria tenia amigas, hablaba sobre chicos y me gustaba Justin Bieber. Era un poco anticuado ya; pero por alguna razón adoraba la canción baby. Todo era normal. Incluso pensaba perder mi virginidad en la fiesta de graduación como todas lo habían hecho incluso mi madre. Incluso tenía un amigo gay a quien contarle mis problemas

Pero mientras me encontraba de compras en el centro comercial con mi mejor amiga que también se llamaba Jessica. Ella me ayudaba junto con Brian mi amigo gay a elegir alguna ropa interior en la tienda victoria's secret, cuando de repente entró un asaltante y apuntándome con su pistola  pidió todo el dinero de la caja. Al verme en esa situación, comencé a gritar y el asaltante entró en pánico y simplemente disparo. El tiempo parecía eterno, era como si se hubiese detenido. Pero entonces abrí los ojos y vi que el tiempo literalmente se había detenido. La bala estaba frente a mí; yo no sabia que hacer. Entonces como en una acción repentina, me aleje de la trayectoria de la bala y de inmediato todo volvió a la normalidad con la excepción de que mi mejor amiga, yacía muerta de un balazo en el craneo. La verdad fue que mi llanto se volvió amargo donde no habia consuelo alguno. Brian mi amigo gay estaba horrorizado y pude notar en su mirada que me culpaba por ello. A dos cuadras el asaltante fue capturado y solo decia que yo no era de este mundo.

En el entierro, me pidieron que hiciera la despedida ya que eramos como uña y mugre. Aunque después de todo yo era la mugre. Mis palabras estuvieron salpicadas de mucho llanto y poco se entendió de lo que yo decía y entre los asistentes estaba mi amigo Bryan quien simplemente se fue al empezar mi discurso.
Cuando llegue a casa me dirigí a mi habitacion y alli encontre una carta de Bryan que decia:
--Querida Jessica, te escribo para decirte que ya no quiero que nos veamos. No lo tomes personal, pero ya no quiero estar cerca de ti. Queda demás decir que por tu culpa hoy Jessica está muerta ya que si no hubieses insistido tanto en ir a esa maldita tienda mi querida Jess estuviera con vida.  Ahora la he perdido para siempre y esa imagen de sus sesos esparcido en la pared no me la podré sacar jamás de la cabeza. No se si sea justo contigo pero si no te hubieses puesto paranoica, Jessi seguiria con vida.

Con estas palabras sentí como mi vida se iba por el caño y por primera vez en mi vida, sentí que estar viva era una maldición. Lo que yo no sabía era que desde ahora el morir seria para mi un sueño imposible. Intente suicidarme varias veces pero no tuve éxito alguno hasta que un día mientras estaba con mi familia en el parque pasando el domingo el tiempo se detuvo.

El Libro Mágico


El Libro Mágico


Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo
que espera; olvidado, un alma que
perdona; destruido, un corazón que llora.
Proverbio Hindu


Su habitación era un desastre y en su escritorio estaba. Se trataba de un libro antiguo. Parecía haber sido escrito a mano y daba la impresión de ocultar mucho. Pero el problema fue cuando abrió dicho libro, de inmediato se vio en una habitación, peinándose y pasando mucho trabajo con el pelo enredado. Cuando se vio en el espejo se sorprendió al verse adulta, era como si fuese otra persona. Luego cuando salió del baño se encontró con una chica que supuestamente era su amiga quien le rogaba que fuera a hacerle una entrevista a un empresario muy famoso.
Luego de mucho preguntar, decidió seguir el juego. No entendía, ese Dinamo era un tramposo o algo raro ya que sin explicarle nada la había metido en algo realmente extraño. Pero ese nombre de Katherine Kavanagh le resultaba extraño. El problema consistía en que como estaba demasiado desconcertada, no escucho el nombre de dicho empresario. Ahora tenía en su mano un folleto con las preguntas que debería hacerle a dicha persona. Pero más nada a parte de la dirección.


Cuando revisa su cartera, nota que tiene las llaves de un auto. Cuando va la cochera, efectivamente, se trata de un Honda, pero no logra ver el modelo. Pero está el problema de que no sabe conducir. Pero cuando se monta se da cuenta de que su cuerpo reacciona muy normal al coche lo que le da a entender que no habrá problema. Luego activa el GPS y a correr. Cuando sale se da cuenta de que se encuentra en la gran ciudad. Luego de pasar un par de sustos, se acostumbra y llega a su destino. Cuando llega al lugar se queda de piedra ya que se encontraba en industrias Gray.


Esto tenía que ser un sueño. Ahora quería verlo, este era su libro favorito y era hora de que algo interesante pasara. Cuando por fin llega a la oficina, estaba allí. Cuando se le acercó, era Dinamo. Era increíble, el sueño perfecto hecho añicos por ese flacucho. Luego llorando le dice:
—¿Porque? Eso es malo. Yo quería ver a Gray.


Pero Dinamo le dijo:
—Sabes muy bien que Gray no es real. Además no te gustaría conocerle en persona porque es…


Candy solo dijo:
—¿Que, qué?



Pero él riéndose le dijo:
—Caes en todas siempre, ¿Sabes? Me va a gustar mucho andar contigo.


Luego en un abrir y cerrar de ojos estaban de vuelta en el cuarto de Dinamo.


Cuando Candy se recuperó del shock, este le dijo:
—Ahora sí que estás lista para la aventura. Nuestra misión es investigar este libro y saber de qué se trata y que es lo que quiere. Yo lo encontré hace muchos años en una biblioteca; pero lo que creo es que el me encontró a mí. Hacía varios años que no podía abrirlo. Pero cuando te paraste frente a la casa, este comenzó a brillar y desde entonces te he seguido los pasos esperando a que te decidieras. Ahora nos toca resolver este misterio. ¿Qué te parece?


A Candy le pareció fantástico era la primera vez que alguien le trataba con respeto y de igual a igual. Y aunque no lo conocía, decidió confiar en él.
Cuando regresó a su casa no habían pasado ni media hora. Todo esto estaba extraño. Pero se sentía tan feliz, que ya no le importo lo que pasaba en su casa.


Su madre como siempre le comenzó a reprocharle cosas como de costumbre, ¿Pero que importaba eso? Había conocido a Dinamo y el libro mágico. Este era su secreto y ya no podía esperar al próximo día.


Esa noche su madre estaba bebida otra vez y le propinó una golpiza ya que la veía sospechosa de algo. Pero ella se quedó igualita, sin protestar, sin murmurar y sin llorar. Aquel libro mágico sería su fuerza ahora. Lloraba de la emoción ya que no podía creer que una cosa tan extraordinaria le estuviera pasando a ella.


La cita con Dinamo era hasta dentro de tres días y esto la tenía ansiosa. Cada vez que pasaba por enfrente de la casa, está ya no le parecía tan oscura y fría, sino más bien cálida y acogedora. Dos días y medio y el libro mágico estará abierto y cuando eso suceda, tendré mi primera aventura junto a Dinamo —Se decía— A este ella lo había visto con algo de temor antiguamente, pero ahora se trataba de su amigo. No lo conocía muy bien era cierto, pero él parecía saberlo todo sobre ella. Candy se estremecía ya que lo que le esperaba era algo grande.


Al tercer día cuando regresa de la escuela, se encuentra a Dinamo en su casa. Su madre, muy contenta hablando con él.  Y reía a carcajadas, y su hermana, la segunda llamada Camille, toda sonrojada y sujetando su mano lo que causó cierto celo en Candy ya que ella, aunque le costaba admitirlo, era muy posesiva. Cuando se acercó, el tiempo se paralizó y el libro se abrió nuevamente.


Aparecía un mensaje en inglés que decía: A su madre, perdió y en la selva creció, a los suyos ha de encontrar.

Así todo el paisaje cambió antes de darse cuenta, estaban huyendo de un león hambriento.